Cómo hemos afrontado la crisis del Covid en Angels

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Te contamos cómo lo hemos afrontado, cómo se están adaptando nuestros emprendedores, y cómo ahora más que nunca, seguimos apoyándoles.

La cruda realidad

Vaya por delante, para que ningún lector pueda confundir este post con negación de la dura realidad, exceso de optimismo o falso positivismo, que ésta es una crisis que está afectando duramente a todo el tejido empresarial, que va a tener unas consecuencias profundas y globales, y que por supuesto en Angels no estamos libres de todo ello, ni mucho menos.

Actualmente tenemos 13 empresas participadas.

Como creemos en el turismo como una de las fortalezas (y a la vez oportunidad) de nuestro país, y por otro lado tenemos cierta experiencia en alimentación, varias de ellas están relacionadas con el turismo o con la restauración.

Así pues, tenemos varias participadas que, de la noche a la mañana, vieron cómo sus ventas caían a cero. Tal cual.

Y algunas otras que también vieron sus ventas caer notablemente, porque sus clientes sí estaban directamente afectados, por recortes de gastos/inversiones, por cambios de prioridades o hábitos de compra del consumidor…

No creo que estemos peor ni mejor que cualquier otro.

Sí, tenemos una parte de las participadas afectadas. Como todos. Y también hay otras de nuestras participadas cuya actividad no ha caído, e incluso alguna que tiene cierto viento de cola a favor. Como todos.

Particularmente puede que haya algún inversor que haya tenido más o menos “suerte” y se vea un poco más o menos afectado, pero en general, si coges una muestra suficientemente representativa y variada de empresas españolas, inevitablemente vas a tener casos de todos los colores.

Gestión de crisis

Ya a mediados de febrero empezamos a ver algunas señales, pero no fue hasta principios de marzo cuando estalló todo.

En las siguientes semanas, el equipo que formamos Angels y Marina de Empresas nos volcamos en apoyar a nuestros emprendedores.

El incendio se había desatado y el fuego ardía intensamente con fuertes vientos.

Fueron días de batalla contra las llamas, de arrimar el hombro, de llevar toda el agua posible, de preparar cortafuegos… Fueron días de decisiones difíciles, de medidas de contención, de tramitar ERTEs, de recalcular necesidades de tesorería, de pedir financiación bancaria…

Y con mucho esfuerzo, foco y dedicación, conseguimos que nuestros emprendedores controlaran el fuego.

A día de hoy podemos decir (reconozco que con satisfacción pero sin ningún triunfalismo), que…

Todas, TODAS, nuestras participadas, han asegurado su futuro inmediato.

Todas las que se vieron obligadas a solicitar un ERTE, lo han podido poner en marcha. Todas las que solicitaron financiación bancaria, han conseguido la cantidad que necesitaban.

Todas tienen hoy la despensa suficientemente llena como para asegurar su supervivencia durante los próximos meses y los emprendedores tienen la oportunidad de encontrar su camino en la “nueva normalidad” post-Covid19.

Construyendo el futuro

Tras dos o tres semanas muy intensas, llegó un día en el que pudimos parar un instante a coger aire.

En ese momento, que llegó casi de repente, tanto nosotros como los emprendedores nos dimos cuenta de que aunque el incendio seguía activo, lo teníamos ya acotado y controlado.

Iba a costar mucho más tiempo extinguirlo, y las consecuencias sobre el terreno perdurarían en el largo plazo, pero era el momento de cambiar el chip…

Dejar de pensar en los daños y ponerse a pensar en la reconstrucción.

Y no me refiero a los mil escenarios e informes de posibles salidas del estado de alarma, levantamiento de restricciones de movilidad, etc.

No se trataba de acertar cuándo volvería la normalidad, sino de asumir que la normalidad que conocíamos se había ido para no volver.

Esta situación nos llevará una nueva realidad, en la que podemos intuir que habrán algunas cosas que serán parecidas a como eran antes, y muchas otras que cambiarán radicalmente, algunas de manera coyuntural, y algunas para siempre.

Y por ello, nuestro característico consejo de “mantén el foco en tu misión, en lo que realmente quieres hacer”, dejó paso a… “olvida lo que hacías antes, no esperes seguir haciendo lo mismo en el futuro, piensa fuera de la caja, prueba cosas nuevas, olvida lo que decidiste hace unos meses, reconsidera todo y adáptate”.

Olvida lo que hacías antes, reconsidera todo y adáptate.

¿Replantaremos el bosque quemado?

¿Y si plantamos árboles que puedan crecer en un suelo más estéril?

¿Y si lo hacemos en una parcela menos afectada y le damos otro uso a la que ha ardido?

¿Y si en lugar de replantar, vendemos las semillas a otros?

Y nuestros emprendedores, una vez más, nos dieron una lección de agilidad, de creatividad, y de resiliencia.

Todos ellos tuvieron en su momento que validar una necesidad, construir una propuesta de valor, llegar a su cliente, convertirlo en un modelo de negocio… Son excepcionalmente buenos en eso, y eso les ha permitido asumir este cambio tan radical a gran velocidad, adaptarse, y ponerse a construir su nuevo futuro.

Y aunque lógicamente los efectos del incendio están todavía muy presentes para muchos, comenzamos a ver brotes verdes de varias de estas pruebas de nuevas líneas de negocio, segmentos de cliente, canales de venta, etc.

Algunas resultarán ser sólo un parche temporal, otras probablemente sean el germen de su nuevo modelo de negocio, pero en todos los casos, son el fruto de la enorme capacidad de adaptación de nuestros emprendedores, de los que estamos tremendamente orgullosos.

Adaptaciones que incluso han permitido a una de nuestras participadas (con mucha coherencia y principios) solicitar la revocación del ERTE que les habían aprobado, tras conseguir recuperarse de una caída inicial de ventas de más del 60%.

Seguimos invirtiendo

¿Y la inversión qué? ¿Se han caído las rondas que estaban en marcha? ¿Vamos a seguir invirtiendo desde Angels?

No voy a disertar sobre cómo va afectar esta crisis a la inversión en startups, porque me daría para otro post entero, y ya hay muy buen contenido al respecto disponible estos días, pero sí me gustaría hablar de cómo nos afecta a nosotros.

Dos de nuestras participadas tenían rondas importantes en fase avanzada, y ambas están muy cerca de cerrarse con normalidad, en los mismos términos en los que estaba previsto, y en ambas con Angels haciendo follow. Hay varias historias en el ecosistema de rondas que no han acabado tan bien, pero por fortuna, nosotros no lo hemos sufrido en nuestras propias carnes.

En cuanto a nuevas inversiones, lo cierto es que a finales de febrero no teníamos ninguna que estuviera ya comprometida, ni en fase final de análisis, pero en estas semanas hemos seguido conociendo emprendedores y estamos avanzando con varios de ellos, por lo que confío en que más pronto que tarde podamos contaros que hemos cerrado alguna y que la familia sigue creciendo.

¿Entonces, seguís buscando emprendedores en los que invertir?

No sólo continuamos con nuestra misión tanto en Angels como en el resto de Marina de Empresas, sino que el mandato de nuestro único accionista es redoblar esfuerzos y llegar aún más lejos.

Y es que en estos tiempos de crisis, estamos convencidos de que es incluso más importante que antes continuar apoyando a líderes emprendedores capaces de encontrar oportunidades para satisfacer a su cliente, y así fomentar la creación de empresas, empleo, riqueza, y bienestar en la sociedad.


Carlos Serrano

Carlos Serrano

Gerente de Inversiones